jueves, 18 de noviembre de 2010

LAS TORTUGAS Y SU MISTERIO

           Tortugas, nombre común de ciertos reptiles que se caracterizan por tener un caparazón duro que recubre los órganos internos del cuerpo. Las especies actuales son bastante parecidas a los fósiles de tortugas que se conocen. Los fósiles más antiguos pertenecientes a este grupo se remontan al triásico, que se inició hace 245 millones de años y finalizó hace 208 millones de años. Al contrario que los dinosaurios y muchos otros animales que se extinguieron a finales del mesozoico, hace unos 65 millones de años, las tortugas han seguido adaptándose y prosperando.

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           El orden Quelonios, al que pertenecen las tortugas, se divide en dos subórdenes: el primero, que comprende especies capaces de retraer la cabeza al interior de la concha con un movimiento telescópico del cuello, y un segundo que comprende las especies que esconden la cabeza doblando el cuello hacia un lado. El orden cuenta con un total de unas 270 especies vivas agrupadas en 12 o 13 familias.

          Viven en todos los continentes, excepto en la Antártida, y pueden encontrarse en una gran variedad de hábitats, desde lagunas, ríos y mares hasta bosques y prados e incluso en los desiertos. Al igual que el resto de los reptiles, las tortugas son animales ectotérmicos (véase Poiquilotermia); es decir, su temperatura corporal depende de la del medio ambiente. Esto hace que las tortugas sean más abundantes en áreas tropicales y subtropicales.
         
                 Tortugas gigantes de las Galápagos apareándose
               La tortuga gigante, Geochelone elephantopis vandenburghi, es una de las seis especies de tortugas de las islas Galápagos. Este lento reptil, la tortuga más grande del mundo, vive más de 100 años. Todas las tortugas ponen huevos, pero la destrucción en todo el mundo de hábitats donde anidar ha hecho que muchas especies, incluida ésta, estén amenazadas.
                Uno de los misterios de las tortugas es cuál es la razón de que ellas cuenten con una caparazón y para qué les sirve?...
                 Pues al desplazar para ellas se les hace muy complicado porque a simple vista se nota lo pesado que es, sin embargo es algo que por naturaleza tienen y aunque parezca desventaja no se puede tomar como algo tan negativo, pues esto es algo muy incómodo para ellas pero muy importante porque es su defensa contra todo el daño que quieran causarles porque nos damos cuenta que es como una casita donde ellas pueden resguardarse de todo lo que puede hacerles daño.
                 El caparazón típico de una tortuga está formado por dos capas: una interior ósea, cuyas secciones reciben el nombre de placas, y una capa superior córnea (de queratina), formada por los llamados escudos. Aunque es duro, y en ocasiones considerablemente grueso, el caparazón de las tortugas es una estructura muy sensible debido a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que contiene. La capa exterior córnea de algunas tortugas —especialmente la de la tortuga carey— se ha utilizado en la fabricación de objetos ornamentales.                  Las tortugas tienen tamaños muy variables, desde la tortuga caja de Norteamérica, de unos 15 cm de longitud, hasta la gigantesca tortuga laúd, un animal marino que puede alcanzar una longitud de unos 2,4 m y puede llegar a pesar 900 kilogramos. La parte superior del caparazón o coraza de las tortugas, bajo la que pueden recogerse en mayor o menor medida la cabeza y las extremidades, recibe el nombre de caparazón o espaldar. La parte inferior del caparazón, de forma plana, recibe el nombre de plastrón. El caparazón de dos piezas está unido a las vértebras y a las costillas; la estructura y tamaño del espaldar y el plastrón varía de una especie a otra. Las distintas especies exhiben también cambios adaptativos en su comportamiento y forma de vida.
                 Aunque hay pocas especies de tortugas que puedan considerarse estrictamente herbívoras o carnívoras, algunas especies que viven tierra adentro prefieren alimentarse de vegetación, mientras que las especies acuáticas son básicamente carnívoras. Todas las tortugas presentan fecundación interna y son ovíparas. Entierran los huevos en nidos que construyen en la tierra y normalmente luego los abandonan. En muchas especies de tortugas el sexo de las crías depende de la temperatura del nido. Normalmente son longevas; algunas especies viven más de 100 años.
                

            
Debemos tomar en cuenta que las tortugas son alimento de animales y personas lo que provoca que muchas de las especies de tortugas están en peligro de extinsión.
 
Las tortugas de agua dulce contiene la mitad de las especies del orden. Estas tortugas se caracterizan por poseer patas parcial o totalmente palmeadas y por tener caparazones planos, hidrodinámicos; ambos rasgos les ayudan a bucear y huir bajo el agua. Con todo, varios géneros pertenecientes a esta familia se han adaptado a la vida terrestre y poseen un caparazón arqueado, más característico de las tortugas de tierra; entre ellos se encuentra la tortuga caja americana, la cual goza de la protección adicional de poseer un plastrón articulado que le permite un cierre completo del caparazón. En España viven el galápago europeo y el galápago leproso (véase Galápago), dos especies de caparazón aplanado que frecuentan zonas de aguas tranquilas.

                En las lagunas y ríos de México y Estados Unidos se encuentra la gigotea elegante, con su caparazón decorado con dibujos negros sobre fondo oliváceo. Las patas y la cabeza muestran unas atractivas franjas anaranjadas y amarillas. Otras especies de este género se localizan en América Central, hasta Venezuela, además de las Antillas. Entre las demás especies comunes en América Latina están: la tortuga roja o sabanera (desde México hasta Centroamérica), el montañé (desde Panamá y Costa Rica hasta Ecuador), la sabaleta o chibiguí y la tortuga del Pacífico (desde la península de Baja California hasta el suroeste de Canadá). La tortuga Tabasco o blanca aplanada, común de este estado mexicano, es una especie única de la familia Dermatemídidos que sale muy poco a la superficie para respirar; aún así, y dado su temperamento tranquilo, los pescadores la capturan incluso con las manos. Se distribuye desde el sur de México hasta Guatemala y Honduras.
             
                 Una familia de tortugas de caparazón redondo recibe el nombre común de tortugas de caparazón blando aunque, de hecho, sólo los huesos marginales del caparazón han sido sustituidos por partes blandas. En virtud de su caparazón plano de bordes delgados, estas tortugas están bien adaptadas a vivir ocultas en el fondo de los lagos y los ríos. La capa ósea del caparazón está cubierta por una piel dura y correosa en lugar de la capa córnea, lo que le da un aspecto similar al cuero. Las tortugas de caparazón blando son conocidas por su comportamiento agresivo y el mordisco de un espécimen grande es capaz de cortarle el dedo a una persona adulta.
 
            En una familia americana de tortugas mordedoras, el plastrón está formado por dos bandas estrechas cruzadas. Al igual que ocurre con las tortugas de caparazón blando, sus mandíbulas poderosas y afiladas compensan la vulnerabilidad de la cara ventral expuesta. Entre estas tortugas se encuentran la tortuga mordedora común o chiquihuán y la tortuga mordedora aligátor, una de las tortugas de agua dulce más grandes que se conocen. Una tortuga adulta grande de este tipo puede alcanzar un peso de 90 kilogramos.
 
 
              Los reptiles conocidos como tortugas terrestres están restringidos en términos generales a una única familia que vive en tierra firme. La tortuga mora y la tortuga mediterránea o tortuga de Hermann son dos especies presentes en España. Ambas tienen el caparazón muy convexo y frecuentan los lugares expuestos al sol. El caparazón de las tortugas es alto y abovedado y las partes superior e inferior del de algunas especies está equipado con una bisagra que permite cerrarlo por completo. Las tortugas gigantes de las islas Galápagos pertenecen a este grupo.

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